domingo, julio 25

Narrativa

Diciembre
Narrativa, Noticias

Diciembre

Pienso que el último mes del año es de naturaleza nostálgica: diciembre es el fin, y a la vez, es el principio. Diciembre sabe a nostalgia, pero es un mes que tiene sus formas: es el mes de los cierres anuales, de las comidas y cenas en las empresas, de los intercambios y de las rifas de televisiones y refrigeradores. La suerte no sabe de justicia porque la pantalla plana quizá se la saque el que apenas lleva dos semanas en la compañía. Diciembre es el mes de la navidad y por ende, el mes de “Mi pobre angelito”. Diciembre ilumina las calles; el estado laico sucumbe ante la cultura: todos los adornos evocan a la tradición católica, la de celebrar el nacimiento del niño dios. La ciudad es tomada por Jesús, María, José y los tres Reyes Magos. En el centro de mi ciudad, uno de los jardines ...
Castillos en el aire
Narrativa

Castillos en el aire

Los focos amarillos anunciaban el número ganador de la Lotería Nacional: 16844. En cuanto Julián lo vio, supo que correspondía a la serie que él vendía y lo mejor, sabía quién era el comprador: Rodolfo, un niño de 10 años e hijo de un comerciante, que desde unos meses atrás le compraba un cachito con ese mismo número. Era el año de 1958 y desde que comenzó a trabajar como boletero —20 años atrás— nunca había vendido un billete que le pegara al premio mayor. Julián tomó un taxi y se fue de volada a casa de la familia Medina en la colonia Industrial. Tocó la campana con desesperación, eran casi las 12 de la noche, y adentro se encendió una luz. Don Eliseo se asomó por la ventana. Los perros de toda la calle comenzaron a ladrar. —¿Quién carajos toca así? —gritó don Eliseo. —Soy yo, J...
El torerito
El Ariete, Narrativa

El torerito

  Catalino de la Vega salió caminando de la Plaza México después de entrenar, llevaba un periódico 'Esto' bajo el brazo; el tabloide traía como noticia principal el buen paso de los Toros de Insurgentes en la Liga Premier Mexicana, equipo líder del torneo; en una esquina de la edición se leía “se le fue vivo”, referente a la novillada del día anterior en la México en la que Catalino se presentó y donde le fue bastante mal: en su primer toro ni pena ni gloria y en el segundo, no pudo matar al novillo y lo tuvieron que regresar a los corrales. El novillero iba cabizbajo y se paró frente a un  cartel de la temporada donde se anunciaban todas las fechas, todavía le quedaban dos tardes. Dejó en el piso un bulto con su capote, su muleta y unos estoques. Sacó de una pequeña maleta una Coca Co...
La historia de Perrito
Narrativa

La historia de Perrito

El 7 de agosto de 2014 me encontré a Perrito en el parque.  Aquel medio día salí a pasear a mi perro Jimbo. En una de las vueltas vimos a un perro que jugaba con algo en la tierra. Cuando nos fuimos acercando notamos que aquella cosa con la que se entretenía era un pobre pájaro que ya estaba todo zarandeado y medio muerto. Una señora se acercó a regañar al perro y este pensaba que ella quería jugar, la señora se reía. El perro nos vio y pegó una carrera hacia nosotros. Su lenguaje juguetón emocionó a Jimbo, que se jalaba queriendo jugar. El perro se nos juntó y nos acompañó un rato en el paseo para luego irse, distraído por otra cosa. En la última vuelta que dimos, el perro nos volvió a ver y se nos acercó nuevamente a hacernos compañía. Jimbo estaba encantado con su nuevo mejor ami...
Crónica de Cuarentena: el gel antibacterial
Narrativa

Crónica de Cuarentena: el gel antibacterial

Es viernes. La ciudad no para del todo, la zona de bancos en un centro comercial está como si no hubiera pandemia: en BBVA y Santander hay 10 o 12 personas formadas para los cajeros sin contemplar la sana distancia. La central de abastos, con menos gente, funciona con normalidad, pero los comerciantes se quejan de que las ventas bajan, e igualmente ahí, entre sus largos pasillos, la sana distancia parece no entenderse. En los muros de las plazas hay dispensadores con gel antibacterial, en todos lados nos acecha un envase con gel. En todo momento estamos apretando el dispensador. El gel es una pequeña aduana obligatoria para realizar un acto siguiente: entras al súper y antes de agarrar el carrito te pones gel, pagas en cajas y te pones gel, te dan el cambio y te pones gel, te subes al a...
Apocalipsis 20.0
Narrativa

Apocalipsis 20.0

Camino por la calle a un ritmo casi normal. Hay un virus rondando que amenaza con la catástrofe. La gente trata de hacer su día con un cubrebocas puesto, como si con esto todo se normalizara, y en apariencia, todo parece tranquilo. Las noticias de terror vienen de fuera. Son días extraños. Los niños dejaron de ir a la escuela; los restaurantes, hasta hace 10 días, mantenían un consumo promedio, y en el espacio entre las sobremesas se hacía un eco con la palabra del momento: coronavirus. Son épocas apocalípticas; en sí, siempre lo han sido. Mi madre recuerda una versión del fin del mundo, era 1962 y los rusos y los norteamericanos sacaron frente a todos el tamaño de sus misiles; habría una inminente guerra nuclear que destruiría el planeta. Me acuerdo en 1991 cuando George H. W. Bush anu...
Un día voy a superar al Che
La Mata Dando, Narrativa

Un día voy a superar al Che

Ernesto se despierta, se incorpora. Ve la hora en su Apple Watch. Aleida sigue dormida. Ernesto acaricia su espalda descubierta. Ella hace una mueca. Su piel morena contrasta con las sábanas blancas de la king size. Suena una guitarra: Sex on fire. ¿Están grabando un comercial? No se sabe porque la imágenes son borrosas. Ernesto se pone unas mallas Adidas, tiene el abdomen y los bíceps fuertes y marcados. Abre la cortina: en Manhattan está amaneciendo y en el reflejo del vidrio se ve la cara del Che con su barba desarreglada y el fondo lleno de edificios. Una toma de arriba nos da la perspectiva del loft donde viven el argentino y la cubana. En una pared de ladrillo lucen obras de Andy Warhol y en otra un escudo del Independiente y la foto del Che Guevara. Ernesto se dirige a las cintas de...
Diciembre
La Mata Dando, Narrativa

Diciembre

Época de dos caras: espacio donde converge la depresión con la esperanza. Hace años que los villancicos se caducaron y ya no surten efecto. Querido Rivotril: Santa no me escucha. La ciudad tiene otro ritmo, apenas son las seis de la tarde y las luces blancas decoran un carril de la avenida y las luces rojas, el otro. Tanto coche hace a la prisa lenta. Un adorno más en la ciudad y ya sería un exceso. La calle de Madero exige una selfi, un foquito más y se vería ridícula. La gente ríe a carcajadas. Las empresas se hacen de los restaurantes. La economía se mueve porque es la navidad. Alguien se enoja por su regalo del intercambio mientras que los que se traían ganas tienen la oportunidad, la pinche sidra y las emotivas palabras del jefe funcionan como afrodisiaco. Las rifas nunca son injus...
Reencarnación
Narrativa

Reencarnación

"…. el arcángel divino que en el cielo tu eterno destino por el dedo de Dios se escribió. Más si osare un extraño enemigo profanar con su planta tu suelo piensa ¡oh patri…. " Fernando dio un manotazo al despertador. Elena se acomodó en la cama soltando un suspiro de incomodidad. Pasaron cinco minutos: “Hoy es 19 de septiembre y pinta para ser un buen día, nos reportan que en Avenida Insurgen…” manotazo, nuevamente. —¿No puedes volver a usar el otro despertador? Era mejor aquel ringring que escuchar todas las mañanas el himno nacional —reclamó Elena. Eran las 6:05 de la mañana. Desde el departamento de Tlatelolco se escuchaba el ruido normal de una ciudad neurótica: los cláxones, los motores de los carros y camiones que circulaban por la Avenida Nonoalco, las campanadas de la ...
Nos hacemos viejos
La Mata Dando, Narrativa

Nos hacemos viejos

  Estoy a año y medio de cumplir cuarenta. Mi padre decía que la vida empezaba en el cuarto piso. En 1988, cuando los cumplió, hizo una fiesta en grande. Aquella celebración quedó en mí como un dato vivencial, retuve ese número (40) como una lejana referencia de la vida. Yo tenía 7 años de edad y no tenía la capacidad para dimensionar lo que significaban tantísimos años, el tiempo tenía naturaleza eterna; tengo mente de calendario, quizá porque nací en 1980, un número redondo, lo que me facilita medir el tiempo en múltiplos de 10. Cuando cumplí 20, seguía sintiendo esa sensación de eternidad al pensar que tendría que pasar otro tanto igual de tiempo para llegar a los 40 años, estoy a año y medio de cumplirlos y siento que las torres gemelas se cayeron ayer. Muchos amigos han ...