sábado, octubre 10

El Ariete

Les juro que hay mañana
El Ariete

Les juro que hay mañana

Disfruto el futbol de forma selectiva. El mundial, con México participando en él, es el fin último de mi afición a este deporte, y eso, solo pasa cada cuatro años. Así aprendí a medir el tiempo. Mis mejores amigos se hicieron en gran medida en una cancha de futbol. ¿Que si el futbol me es importante? Mucho para sentarme con amigos a ver a la selección, pero no tanto como para arriesgar la vida. Jorge Valdano lo explicó mejor que nadie cuando dijo que el futbol era lo más importante de lo menos importante, así que la próxima vez que, por un triunfo de la selección quieras volar por los cielos, piénsalo dos veces antes de desnucarte. Emil Cioran, el filósofo del desencanto, escribió que había que vivir como si dios existiera. Cada triunfo de la selección lo celebramos como si no hubiera f...
Los marcianos llegaron ya
El Ariete

Los marcianos llegaron ya

Arranca la copa del mundo. Digamos que el jueves 11 de junio fue un domingo en el que fuimos a trabajar. Miles andaban por la ciudad uniformados, todos con sus playeras verdes y blancas. En la oficina había dicho que las labores se paraban de una a tres de la tarde para ver el partido inaugural de la copa del mundo. La realidad fue que todos estaban más concentrados en el momento en que Shakira saltara a la cancha, además de que México cortaría el listón enfrentando a Sudáfrica y cuando la selección mexicana juega en una copa del mundo, el día es un feriado no oficial al mismo nivel que un 12 de diciembre. El futbol nos alebresta los impulsos más neuróticos. Algunos paranoicos comenzaron a postear que la que se había presentado en el campo del Azteca no era Shakira sino su doble, una ta...
67 días antes. Italia, el espíritu que se apaga
El Ariete

67 días antes. Italia, el espíritu que se apaga

Quizá los dioses estén enojados con Italia. Zinedine Zidane, uno de sus hijos predilectos, no tuvo temple suficiente. El francés estaba destinado a subir al Olimpo con la Copa del Mundo en sus manos; sin embargo, tuvo unos cuantos segundos de debilidad que lo mandaron al inframundo. El diablo se le apareció en una zona del campo donde no pasaba nada. Zidane y Materazzi iban a protagonizar una de las escenas más emblemáticas que ha dado este deporte. Corrían segundos insignificantes dentro de un minuto intenso —era la parte final del segundo tiempo extra— y la pelota estaba lejos. Materazzi, central italiano, había jalado apenas la camiseta del francés y este le dijo que, si la quería, se la podía dar al final del partido. Materazzi le respondió que mejor prefería a su hermana (quizá le ...
87 días antes, 40 años después
El Ariete

87 días antes, 40 años después

La semana pasada, un amigo me invitó al Trophy Tour —el tour de la Copa FIFA— organizado por Coca-Cola, evento que recorrerá varias ciudades del país y el 11 y 12 de marzo tocó en Querétaro. Cada día que pasa pierdo más la categoría de fanático; si no es por la invitación de Felipe, no hubiera ido, ni siquiera habría hecho el intento por conseguir un boleto para el evento. Mi expectativa era baja, pero el futbol es un fenómeno donde Coca-Cola te saca el asombro cuando solo piensas en el fin del mundo. Más allá de la “magia” de Coca-Cola, lo que me asombró fue la convocatoria. Muchísima gente se formaba para tomarse la foto con la copa. Somos una sociedad fetichista. Primero, antes de llegar al trofeo, haces un recorrido por diferentes salas donde te muestran la historia de los...
97 días antes, 40 años después
El Ariete

97 días antes, 40 años después

Faltan 97 días para que arranque la Copa del Mundo. Las cuentas regresivas son ociosas y poco placenteras: ver el tiempo hacia adelante lo vuelve más lento. Prefiero mirar hacia atrás, hacia eso que llamamos historia. El pasado es la única certeza que tenemos. El futuro —desde una visión newtoniana— no se puede controlar y, por lo tanto, genera incertidumbre. ¿Hay un escenario posible donde el balón no ruede el próximo verano ante la situación mundial actual? Uno de los invitados al Mundial pone en duda su participación: Irán está siendo bombardeado por uno de los países sede del certamen. El tema nuclear es el nervio de esta guerra. El pretexto de Estados Unidos para lanzar misiles sobre Teherán es que Irán está fabricando armamento nuclear. Lo mismo se decía de Irak en 2003 y ...
100 días antes, 40 años después
El Ariete

100 días antes, 40 años después

Mi hermano a veces me lo recuerda: “Mi papá no te llevó a ningún partido del Mundial”. Trauma para el diván. Era 1986 y México organizaba por segunda ocasión la Copa del Mundo. Época en que el país empezaba a adentrarse en la visión neoliberal de Ronald Reagan. El pasado no solo se recuerda, también se imagina: Teléfonos de México era una empresa del gobierno y se tardaba dos años en ponerte una línea en casa. Empezábamos a usar el fax como un medio de comunicación de vanguardia. Un teléfono se tragaba una hoja y en otro lado, como por arte de magia, aparecía impresa una copia. Nuestro país siempre ha tenido buen umbral del dolor. Nueve meses antes, un sismo zarandeó al Distrito Federal y Jacobo Zabludovsky dio cátedra de periodismo; hay que reconocérselo: era un gran re...
Por si el futuro no llega
El Ariete

Por si el futuro no llega

Quizá el futuro no nos alcance, por eso me adelanto y les cuento. En el 2038 México habrá levantado la copa mundial de futbol en Australia. Les voy a hablar en pasado porque yo ya lo vi, pero para ustedes que me leen es el futuro. Le ganamos a Costa Rica la final en penales. Pinche Concacaf, barrió, fue la sorpresa; primeramente, en la semifinal nos topamos con los gringos y el pinche Jeremías Pacheco, un crack nacido en Houston, metió un golazo en el primer tiempo extra con el que pasamos a la final. ¿Qué cómo chingados está eso que un güey nacido en gringolandia metió un gol para México? No vayan a pensar que recuperamos Texas, tampoco mamen. Ya se la yunou, sus padres persiguieron el sueño americano y el morro nació del otro lado, desde chamaco empezó a darle a la pelota, pero un día la...
La religión – La geometría de la euforia
El Ariete

La religión – La geometría de la euforia

En un partido de futbol hay todo un coctel de conductas humanas. Los estadios de futbol son una representación clara de una hipotética democracia funcional. Todo pueden converger bajo los colores de un mismo equipo. En una masa de personas se abrazan unos con otros si ese quipo mete gol. Los estadios son inmuebles que producen felicidad efímera, la más placentera, y se convierten en lugares de sanación donde podemos aventar la mierda que producen la cotidianidad y las insatisfacciones acumuladas durante la semana. Una gigantesca masa de frustración se purifica al ver a nuestro equipo arriba en el marcador y adormecemos los sinsabores cuando gana. El futbol es el Dios al que le rendimos ocio. Matemático, físico, nostálgico… el mismo futbol también es ocioso. Los que somos fanáticos hemos...
El futbolista — La geometría de la euforia
El Ariete

El futbolista — La geometría de la euforia

El 25 de enero de 1995, en un partido que jugaban Manchester United y Crystal Palace en el estadio Selhurst Park, Éric Cantona —el crack francés, referente histórico del United— enloqueció: dio una patada voladora para agredir a un aficionado que lo insultaba desde la tribuna, ahí donde el campo y la grada hacen frontera. Aquel hincha se sentía con el derecho de ofender a Cantona por haber pagado una entrada, y Cantona no supo ser el espectáculo, entendió mal su papel protagónico. Se convirtió en "espontáneo" —de la cancha saltó al graderío—, lo que le trajo un castigo ejemplar. En la fiesta brava se ocupa mucho el término de espontáneo: aquellos que bajan del tendido y se meten al ruedo para darle dos o tres capotazos al toro, buscando cinco segundos de fama. Éric Cantona hizo todo al ...
El gol, la euforia — La geometría de la euforia
El Ariete

El gol, la euforia — La geometría de la euforia

Un estadio arde cuando el balón se sitúa entre el capricho de la física y la tiranía de los sentimientos de una hinchada. El dilema en fracción de segundos: ¿esa bola entró o no entró? Ningún cerebro puede captar con certeza dónde picó el esférico, pero el árbitro está obligado a tomar una decisión, la que sea… Qué difícil ser árbitro y ser Dios, los dos hostigados por una afición que quiere que obren a su favor. Las formas geométricas le dan sentido al juego, el origen de la euforia se dio cuando se supo que el balón rodaba. El futbol es redondo y rectangular, simétrico en su forma más civilizada. La física y la matemática pueden explicar velocidad, distancia y chanfle, pero lo más hermoso de este deporte es toda la subjetividad que le colgamos: ¿cómo explicar que una tribuna detone en...