lunes, mayo 11

El Ariete

67 días antes. Italia, el espíritu que se apaga
El Ariete

67 días antes. Italia, el espíritu que se apaga

Quizá los dioses estén enojados con Italia. Zinedine Zidane, uno de sus hijos predilectos, no tuvo temple suficiente. El francés estaba destinado a subir al Olimpo con la Copa del Mundo en sus manos; sin embargo, tuvo unos cuantos segundos de debilidad que lo mandaron al inframundo. El diablo se le apareció en una zona del campo donde no pasaba nada. Zidane y Materazzi iban a protagonizar una de las escenas más emblemáticas que ha dado este deporte. Corrían segundos insignificantes dentro de un minuto intenso —era la parte final del segundo tiempo extra— y la pelota estaba lejos. Materazzi, central italiano, había jalado apenas la camiseta del francés y este le dijo que, si la quería, se la podía dar al final del partido. Materazzi le respondió que mejor prefería a su hermana (quizá le ...
87 días antes, 40 años después
El Ariete

87 días antes, 40 años después

La semana pasada, un amigo me invitó al Trophy Tour —el tour de la Copa FIFA— organizado por Coca-Cola, evento que recorrerá varias ciudades del país y el 11 y 12 de marzo tocó en Querétaro. Cada día que pasa pierdo más la categoría de fanático; si no es por la invitación de Felipe, no hubiera ido, ni siquiera habría hecho el intento por conseguir un boleto para el evento. Mi expectativa era baja, pero el futbol es un fenómeno donde Coca-Cola te saca el asombro cuando solo piensas en el fin del mundo. Más allá de la “magia” de Coca-Cola, lo que me asombró fue la convocatoria. Muchísima gente se formaba para tomarse la foto con la copa. Somos una sociedad fetichista. Primero, antes de llegar al trofeo, haces un recorrido por diferentes salas donde te muestran la historia de los...
97 días antes, 40 años después
El Ariete

97 días antes, 40 años después

Faltan 97 días para que arranque la Copa del Mundo. Las cuentas regresivas son ociosas y poco placenteras: ver el tiempo hacia adelante lo vuelve más lento. Prefiero mirar hacia atrás, hacia eso que llamamos historia. El pasado es la única certeza que tenemos. El futuro —desde una visión newtoniana— no se puede controlar y, por lo tanto, genera incertidumbre. ¿Hay un escenario posible donde el balón no ruede el próximo verano ante la situación mundial actual? Uno de los invitados al Mundial pone en duda su participación: Irán está siendo bombardeado por uno de los países sede del certamen. El tema nuclear es el nervio de esta guerra. El pretexto de Estados Unidos para lanzar misiles sobre Teherán es que Irán está fabricando armamento nuclear. Lo mismo se decía de Irak en 2003 y ...
100 días antes, 40 años después
El Ariete

100 días antes, 40 años después

Mi hermano a veces me lo recuerda: “Mi papá no te llevó a ningún partido del Mundial”. Trauma para el diván. Era 1986 y México organizaba por segunda ocasión la Copa del Mundo. Época en que el país empezaba a adentrarse en la visión neoliberal de Ronald Reagan. El pasado no solo se recuerda, también se imagina: Teléfonos de México era una empresa del gobierno y se tardaba dos años en ponerte una línea en casa. Empezábamos a usar el fax como un medio de comunicación de vanguardia. Un teléfono se tragaba una hoja y en otro lado, como por arte de magia, aparecía impresa una copia. Nuestro país siempre ha tenido buen umbral del dolor. Nueve meses antes, un sismo zarandeó al Distrito Federal y Jacobo Zabludovsky dio cátedra de periodismo; hay que reconocérselo: era un gran re...
Por si el futuro no llega
El Ariete

Por si el futuro no llega

Quizá el futuro no nos alcance, por eso me adelanto y les cuento. En el 2038 México habrá levantado la copa mundial de futbol en Australia. Les voy a hablar en pasado porque yo ya lo vi, pero para ustedes que me leen es el futuro. Le ganamos a Costa Rica la final en penales. Pinche Concacaf, barrió, fue la sorpresa; primeramente, en la semifinal nos topamos con los gringos y el pinche Jeremías Pacheco, un crack nacido en Houston, metió un golazo en el primer tiempo extra con el que pasamos a la final. ¿Qué cómo chingados está eso que un güey nacido en gringolandia metió un gol para México? No vayan a pensar que recuperamos Texas, tampoco mamen. Ya se la yunou, sus padres persiguieron el sueño americano y el morro nació del otro lado, desde chamaco empezó a darle a la pelota, pero un día la...
La religión – La geometría de la euforia
El Ariete

La religión – La geometría de la euforia

En un partido de futbol hay todo un coctel de conductas humanas. Los estadios de futbol son una representación clara de una hipotética democracia funcional. Todo pueden converger bajo los colores de un mismo equipo. En una masa de personas se abrazan unos con otros si ese quipo mete gol. Los estadios son inmuebles que producen felicidad efímera, la más placentera, y se convierten en lugares de sanación donde podemos aventar la mierda que producen la cotidianidad y las insatisfacciones acumuladas durante la semana. Una gigantesca masa de frustración se purifica al ver a nuestro equipo arriba en el marcador y adormecemos los sinsabores cuando gana. El futbol es el Dios al que le rendimos ocio. Matemático, físico, nostálgico… el mismo futbol también es ocioso. Los que somos fanáticos hemos...
El futbolista — La geometría de la euforia
El Ariete

El futbolista — La geometría de la euforia

El 25 de enero de 1995, en un partido que jugaban Manchester United y Crystal Palace en el estadio Selhurst Park, Éric Cantona —el crack francés, referente histórico del United— enloqueció: dio una patada voladora para agredir a un aficionado que lo insultaba desde la tribuna, ahí donde el campo y la grada hacen frontera. Aquel hincha se sentía con el derecho de ofender a Cantona por haber pagado una entrada, y Cantona no supo ser el espectáculo, entendió mal su papel protagónico. Se convirtió en "espontáneo" —de la cancha saltó al graderío—, lo que le trajo un castigo ejemplar. En la fiesta brava se ocupa mucho el término de espontáneo: aquellos que bajan del tendido y se meten al ruedo para darle dos o tres capotazos al toro, buscando cinco segundos de fama. Éric Cantona hizo todo al ...
El gol, la euforia — La geometría de la euforia
El Ariete

El gol, la euforia — La geometría de la euforia

Un estadio arde cuando el balón se sitúa entre el capricho de la física y la tiranía de los sentimientos de una hinchada. El dilema en fracción de segundos: ¿esa bola entró o no entró? Ningún cerebro puede captar con certeza dónde picó el esférico, pero el árbitro está obligado a tomar una decisión, la que sea… Qué difícil ser árbitro y ser Dios, los dos hostigados por una afición que quiere que obren a su favor. Las formas geométricas le dan sentido al juego, el origen de la euforia se dio cuando se supo que el balón rodaba. El futbol es redondo y rectangular, simétrico en su forma más civilizada. La física y la matemática pueden explicar velocidad, distancia y chanfle, pero lo más hermoso de este deporte es toda la subjetividad que le colgamos: ¿cómo explicar que una tribuna detone en...
El mundial  – La geometría de la euforia
El Ariete

El mundial – La geometría de la euforia

La primera vez que prendí la televisión para ver una Copa Mundial de futbol fue en 1990. A partir de ahí aprendí a medir el tiempo en lapsos de cuatro años. La euforia que me generaba el Mundial de Italia tenía un pequeño detalle: México no la disputaría. El cáncer de la corrupción que invadía a todo el país hizo metástasis en el futbol. ‘Los cachirules’ es uno de los expedientes más vergonzosos en la historia del deporte mexicano. Sin México en la competición, aquel campeonato fue el que marcó mi infancia. Cuando iba en la primaria, las vacaciones de verano me parecían un lapso de tiempo inacabable.  Pasar de un año escolar a otro era toda una aventura. Entre el fin de curso y el inicio del nuevo, vivías tres meses como si estuvieras en el país de Nunca Jamás. Las vacaciones son el estad...
El torerito
El Ariete, Narrativa

El torerito

  Catalino de la Vega salió caminando de la Plaza México después de entrenar, llevaba un periódico 'Esto' bajo el brazo; el tabloide traía como noticia principal el buen paso de los Toros de Insurgentes en la Liga Premier Mexicana, equipo líder del torneo; en una esquina de la edición se leía “se le fue vivo”, referente a la novillada del día anterior en la México en la que Catalino se presentó y donde le fue bastante mal: en su primer toro ni pena ni gloria y en el segundo, no pudo matar al novillo y lo tuvieron que regresar a los corrales. El novillero iba cabizbajo y se paró frente a un  cartel de la temporada donde se anunciaban todas las fechas, todavía le quedaban dos tardes. Dejó en el piso un bulto con su capote, su muleta y unos estoques. Sacó de una pequeña maleta una Coca Cola y...