A 20 años de ‘Todo el poder’

Los años noventa fueron esperanzadores para el cine mexicano.  La generación de nuevos productos tanto en cine como en televisión eran consecuencia de los intentos democratizadores que se daban desde la sociedad civil. Argos, la productora de Epigmenio Ibarra, irrumpió con nuevos contenidos en la pantalla chica, produjo tres telenovelas que marcaron época: Nada Personal en 1996, Mirada de Mujer en 1997 y Demasiado Corazón —continuación de Nada personal— en 1998, estas dos tenían un contenido político que era impensable en la época hegemónica del PRI.

1994 fue un parteaguas en la historia política del país, significó la antesala para que el PRI abandonara la presidencia; la crisis económica de 1995 y la putrefacción del sistema político mexicano dieron pauta para que el PRI dejara de ser el acaparador único de los espacios de poder. Se reacomodaban las piezas en el sistema, sus grandes aliados se fueron muriendo a finales de la década: Emilio Azcárraga Milmo, dueño de Televisa; Fidel Velázquez, líder de la CTM; y de paso, murió uno de los más grandes intelectuales mexicanos del siglo XX: Octavio Paz. En México se daba hasta una renovación biológica para sustituir al viejo régimen.

El país tenía unas inmensas ganas de cambiar y hubo en 1997, en el espectro político, dos importantes acontecimientos: la victoria de la izquierda en la Ciudad de México, por primera vez los capitalinos elegían a quién gobernaría la ciudad y Cuauhtémoc Cárdenas arrasó en las urnas; y el segundo, el PRI perdía por primera vez la mayoría en la cámara de diputados. Es memorable el discurso de Porfirio Muñoz Ledo aquel 1 de septiembre de 1997 donde le dice al presidente Zedillo: ``Nosotros, que cada uno somos tanto como vos y todos juntos valemos más que vos''.

Todo este ambiente se reflejaba en un cine de mayor calidad con mayor apertura, grandes películas marcaron la década: Como agua para chocolate en 1992; Principio y fin en 1993; El callejón de los milagros en 1995; Sexo, pudor y lágrimas en 1998; Todo el poder en 1999; y cerrando esta gran racha, en el año 2000 se estrenó la ópera prima de González Iñárritu: Amores Perros. Imagínense qué tanto estaba cambiando el país, que en plena campaña presidencial, en marzo del 2000, en un gran número de salas comerciales se exhibía la película “La ley de Herodes”, una comedia que trata sobre la corrupción del PRI y las andanzas de Juan Vargas (Damián Alcázar) como presidente municipal de San Pedro de los Aguaros.

Hacemos un alto en ‘Todo el Poder’, película de Fernando Sariñana, una comedia de humor negro que toca el tema de la inseguridad y la corrupción en los cuerpos policiacos.  A 20 años de su estreno, mucho habría que reflexionar sobre la situación de violencia que vive el país actualmente.  ‘Todo el Poder' muestra, con humor y crudeza, la forma de actuar de nuestras autoridades. Gabriel (Demián Bichir) está documentando la delincuencia en la ciudad y se da cuenta que la policía es parte de ella.  El comandante Elvis Quijano (Luis Felipe Tovar) es el jefe de la policía y de la mafia. La película podría parecer una parodia de lo que a principios de los ochenta fue El negro Durazo, pero a diferencia de aquellos años, a final del la década y del milenio, el país tenía esperanzas democratizadoras.

¿20 años después de ‘Todo el poder’, cómo anda México en materia de seguridad?  Aquello que se muestra en la película y que tendría que ser parte de un pasado lamentable sigue siendo una realidad. No hay nada que celebrar, hoy simplemente tenemos más acceso a la información lo que nos permite corroborar que las cifras son alarmantes. Apenas hace unas semanas desaparecieron 19 migrantes en el norte del país.  ‘Todo el Poder’ se estrenó un año antes de la victoria de Vicente Fox, y el derrumbe del PRI nos hacía pensar que vendrían tiempos mejores. Hoy, 19 años después de la histórica jornada de aquel 2 de julio, el país está inmerso en una violencia que salpica a todos los rincones del país, el movimiento feminista ha mostrado la terrible situación de violencia en la que viven las mujeres y  hay un narcoestado que se manifiesta en todas las esferas del poder. 20 años después, ‘Todo el poder’ es una película vigente.

Tres sexenios de gobiernos fallidos, que fueron muy corruptos, abrieron la puerta para la abrumadora victoria de López Obrador en las pasadas elecciones presidenciales. El plan de seguridad del nuevo gobierno tuvo como primer paso la creación de la Guarda Nacional, estructura de élite con la que se pretende combatir el crimen organizado. ¿Cuáles serán los resultados? No lo sabemos, pero lo que sí sabemos es que prácticamente se empieza de cero para acabar con el lastre en materia de seguridad que dejaron los gobiernos anteriores. El tema es por demás complejo y se requerirá de mucha voluntad política para darle una nueva cara al país, para que pronto podamos decir que ‘Todo el poder’, quedó como testimonio de un pasado lejano.

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