Messi es un drama

Junio de 2016, después de la derrota de Argentina vs Chile en la final de la Copa América

El futbol se construye a través de la épica, y si no hay derrota no existe la epopeya. La mejor forma de entender la naturaleza imperfecta de los dioses es frente a los 11 pasos. Messi se supo humano. Los grandes tienen derecho a mandar la pelota a la tribuna. La vida es el oficio de lidiar con la frustración y luchar contra los karmas, entonces, ¿a dónde vas campeón, si tienes como destino morirte en el intento?

Perder tiene un encanto, más cuando ganar es un hábito constante: te convierte en cualquier mortal después de una fatídica tanda de penales. Messi saca espuma por la boca, el peso de la frustración desata la digna rabia; Messi no es materia literaria para libro de superación personal, Messi escribe otra clase de historia, las mas bella jamás escrita en el balompié: el niño que quiere renunciar a un destino manifiesto desde que tenía 14 años; el niño que no crecía, el de las inyecciones, el de la abuela que lo mira desde el cielo, el de todos los records, el de la herida abierta vestido de albiceleste. Messi es el protagonista de un drama: el hombre que quiere dejar de luchar contra sus demonios.

Pero en el futbol sólo queda la posibilidad de la revancha y el consultorio del psicoanalista; por eso la renuncia es inaceptable, ésta solo es permitida de la zona mixta hasta el vestidor, donde el crack podrá destruir y dar patadas a lo que se encuentre; pero para confrontar a los demonios, Messi sólo tiene la cancha como escenario y los próximos 90 minutos para volverlo a intentar. Sí, Argentina es el talón su talón de Aquiles. La grandeza también se esculpe a través de la derrota, pero jamás de la renuncia.  Messi podrá quedarse a minutos de la gloria las veces que tenga que pasar, y quizá llegue a la senectud futbolística sin levantar nada con Argentina, pero no puede quedarse aplastado en el sofá de su casa viendo jugar a su selección, renunciando al 10 en la espalda.

Muchos queremos el final de ensueño para el crack argentino, pero la vida no es color de rosa, la vida  también es de penales fallados. Y quizá en el callo de las derrotas, se están construyendo la mejor prosa de este drama, en la que Messi, reivindica su papel en la historia y sobretodo el papel de Argentina en el futbol mundial.