Leicester, el talento emana del corazón

*Escrito en mayo de 2016, después de que el Leicester City ganó la Premier League

Apunto… Escribo en carácter de villamelón; apenas hace unos meses tomé conciencia de la existencia de este equipo: Leicester City. Su actual conquista del título es un portento digno de guión cinematográfico. Su 132 años de espera para redactar tal epopeya, no se comparan con los 500 que tuvo que esperar el Rey Ricardo III para recibir cristiana sepultura; y es que los restos del rey, encontrados 4 años en un estacionamiento de la ciudad de Leicester, fueron depositados en la basílica de la misma ciudad el año pasado, momento en que la historia del club comenzó a cambiar.

La historia de Ricardo III y el Leicester convergieron en época moderna. La conquista del trofeo pareció ser la promesa de un rey, que descansa con la majestuosidad que le fue negada por 5 siglos. Es que después de perder el trono frente a Enrique Turdor, El rey Ricardo fue mandado al basurero de la historia. En su obra ‘The Life and Death of King Richard III’ Shakespeare lo describe de manera deplorable. Después de 530 años,  en marzo del año pasado,  la corona inglesa le rindió homenaje y le reconoció la defensa de su fe cristiana y su valor en los momento difíciles, como de igual manera, los sinsabores en la historia del Leicester Footbal Club quedaron reducidos ante la hazaña conseguida en la actual temporada.

Un pequeño ejército de modestos jugadores; comandados por Claudio Ranieri, un tipo con visión estratégica, capaz de hablar el lenguaje del corazón; lograron ser los mejores de todos; algo que ni el mismísimo Liverpool ha podido lograr en 24 años desde que se creo la Liga Premier; y aclaro, el futbol inglés es una obra de arte que disfruto sin involucrar algún tipo de cariño hacía un equipo; más bien, tengo sentimientos híbridos hacia sus protagonistas de siempre. La Premier League se ha convertido en la última década, en el futbol más competitivo del planeta. Era perfecta hasta que Sky puso varios ceros después del dígito para obtener su exclusividad.  Cada jornada se convertía en una antología de buen futbol que no pudo resistir a los placeres del capitalismo; pero ahí siempre está el sitio de rojadirecta.com para apreciar 90 minutos de buen futbol.

El ocio y el déficit de atención convergen en Wikipedia. ¿Quién es este equipo que puso a temblar a las casas de apuestas? A penas 4 años antes, veían frustradas su aspiraciones por volver a jugar en la primera después de perder una seminal fallando un penal sobre el tiempo. En 2014 lograron ascender y el primer milagro sucedió un año después: la permanencia. Y es que en una liga donde los magnates árabes, rusos y norteamericanos abren la chequera sin tener un gramo de conciencia del hambre en el Africa subsahariana; mantenerse es una proeza cuando tu plantilla apenas rebaza los 55 millones de euros. En la temporada 2014 – 2015, el descenso parecía eminente cuando de 33 puntos disputados, apenas rescató 1 antes de finalizar la primera vuelta. Fue el último lugar durante 180 días, antes que la suerte o el espíritu del Rey Ricardo III, obraran a su favor. Después del entierro del Rey en la basílica de la ciudad; el Leicester ganó 6 de 7 partidos disputados, logrando así la milagrosa salvación.

En el año del título, el Leicester construye su propia leyenda. Ganaron por la estrategia en el campo y el talento que representa jugaron con el corazón. Sólo tuvieron 43% del tiempo el balón en su posición y de los 23 triunfos que obtuvieron, 14 los ganaron por la mínima diferencia; haciendo cada partido un sufrido capítulos para la conquista final. Sí, todos volteamos a ver al Leicester City cuando la broma se convirtió en serio, cuando las casas de apuestas negociaban con aquellos que los dejarían en banca rota en cuanto los foxes se hicieran campeons. El Leicester ha dado una cincelada gloriosa a su historia, construida a través de futbolistas que entienden indicaciones y aceleran a tope las palpitaciones del corazón al pelear cada pelota; el Leicester creará un nexo histórico entre su afición y sus jugadores leyenda, el volante galés Andy King ha sido campeón de tercera, segunda y primera división con el club, y su busto lucirá en alguno de sus pasillos. El Leicester se lleva hoy todo el honor, no por el título, sino por hacer aún más bello con este pasaje, al deporte más hermoso del mundo.

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